Honey Don’t
Capitulo 1:
1957,
Argentina:
En la ciudad de La
Plata vivía
una familia de origen inglés, dueña de muchas acciones del ferrocarril. Rose,
la mayor de las hijas estaba en el último año de secundaria. Al terminar se
iría de vacaciones con su familia a Londres.
El 20 de Diciembre toda la familia voló
directo a Londres. Al llegar se instalaron en un Club privado, llamado
Le Circle Club, donde pasarían cinco semanas. En Noche buena la
familia asistió a la fiesta del Club, todos los miembros estaban reunidos
disfrutando de la música y los manjares. En un momento de la noche, un joven
llamado Peter, la invito a bailar.
Peter: Me concedería esta pieza señorita...
Rose: Evans, Rose
Evans.
Peter: Es un placer
Rose, mi nombre es Peter Sullivan. Y... ¿qué dices? ¿Quieres bailar?
Rose: Por
supuesto Peter (sonriéndole, tomo su mano y avanzaron hasta la pista
de baile)
Peter:
Dime Rose, me dijeron que eres de Argentina, ¿es verdad? (Tomándola
de la cintura para bailar Vals)
Rose: (tomando el
hombro de Peter) Sí, es verdad. Vinimos de vacaciones, nos quedaremos un
poco más de un mes.
Peter: Magnifico! ¿Y
qué edad tienes, si no te molesta la pregunta?
Rose: (riendo
despacio) 17, ¿y tú?
Peter: 18
(sonriéndole a Rose) Dime Rose,¿ estudias?
Rose: Acabo de
graduarme pero aun no me decido si voy a ir a la universidad el año que entra o
si esperare un año más.
Peter: Oh,
felicitaciones. Empecé a estudiar medicina este año, tengo vacaciones hasta la
primera semana de Enero.
Rose: Gracias, eso
maravilloso. Siempre pensé que debe ser una carrera difícil, aunque supongo que
muy apasionante.
Peter:
Verdaderamente lo es, lleva muchas horas de estudio pero es maravilloso.
Rose: Perdona pero no
te pregunte en donde vives.
Peter: Vivo aquí en
Londres. Mis padres viven en New York hace un año debido a negocios.
Vendimos la casa y me compre en departamento cerca de la
Universidad de
Medicina.
Rose: Eso suena
genial, nunca eh vivido sola. Aunque siendo sincera últimamente pensé mucho en
mudarme de la casa de mis padres. Quizá en venir a Londres que es de mis
lugares favoritos.
Peter: Rose, ¿quieres
ir al bar a tomar algo y seguir con nuestra platica?, ya me estoy cansando de
bailar.
Rose: Sí, estaba por
proponer lo mismo.
Ambos hablaron sobre sus vidas durante el
resto de la fiesta. Al despedirse sentían conocerse de toda la
vida. Peter era muy amable, educado y apuesto. Rose estaba encantada
con él, y sabía de algún modo que Peter sentía lo mismo por ella.
La siguiente semana se vieron todos los días,
durante el almuerzo, el té y la cena. Peter le agradaba mucho a Rose
y a su familia. Pasaron Noche vieja en el campo de Peter, en el cuál
vivían sus abuelos y tíos. Para esa cena también asistieron los padres
de Peter. Ambas familias se entendían muy bien, tenían los mismos orígenes
y profesiones. Peter y Rose parecían inseparables.
Pronto comenzaron las clases
de Peter y Rose lo visitaba todas las tardes a su departamento. Poco
a poco se pasaron los días y Rose se acordó de que en una semana, tan solo una
semana volvería a Argentina. Ella sintió que tenía que hacer algo o perdería a
la única persona que había amado.
Una noche Rose llamo a Peter:
Rose: Hola,¿ Peter?
Peter: Si, ¿eres tu
Rose?
Rose: Sí Peter,
tengo que hablar con vos de algo importante. ¿Mañana podrías venir a tomar el
té al club?
Peter: Sí, seguro.
¿Está todo bien? No debo preocuparme, ¿verdad? (con tono de susto)
Rose: No, no es
nada malo. (Tranquilizando a Peter)
Peter: Entonces
mañana a las 4:30 estaré en el Club.
Rose: Gracias, nos
vemos Peter.
Peter: Adiós Rose.
(Ambos colgaron al mismo tiempo)
Durante toda la noche Rose estuvo pensando en
cómo le diría a Peter lo que sentía. Ambos disfrutaban de estar con
el otro pero nunca había pasado nada de nada. El plan de Rose era averiguar que
sentía Peter y si ambos se querían proponerle a sus padres comprar un
departamento en Londres para que ella viviera allí y tal vez encontrar una
carrera para estudiar en la universidad.
Al día siguiente Rose estuvo nerviosa durante
toda la mañana, al mediodía almorzó con sus padres y cuando termino se encerró
en su habitación a pensar bien lo que estaba a punto de hacer. Unas horas antes
de su cita con Peter se baño y eligió el mejor atuendo para la ocasión.
Solo faltaban veinte minutos, Peter estaba en camino y Rose terminaba
de peinarse.
Al llegar Peter, Rose había
escogido un sitio con vista al golf.
Rose: Peter, por aquí.
Peter: (tomando el
lugar enfrente de Rose) Hola Rose,¿ cómo estás? ¿Qué es lo tan importante que
me tenías que decir?
Rose: Bien, eh
(estaba muy nerviosa) Lo que tenía que decirte es que como sabrás en unos días
vuelvo a Argentina (Peter bajo la cabeza en señal de disgusto) así que
cómo te dije cuando te conocí pensaba en quedarme en Londres a vivir.
Peter: ¡Eso sería grandioso!
Rose: Sí, el problema
es que… (De los nervios parecía que no iba a poder decir nada)
Peter: Rose,
tranquila, respira y dime lo que sucede, puedes confiar en mí.
Rose: (tomando aire)
Está bien aquí voy... Peter, desde que te conocí me pareciste muy buen
chico, y...sientocosasportíperotemoquenosientaslomismo (dijo a una
velocidad inexplicable)
Peter: (Al haber
entendido lo que Rose decía dijo con tono de sorpresa) ¿QUÉ?
Rose: Siento cosas
por...
Peter:
(interrumpiéndola) Sí, eso lo escuche. Digo “¿qué?” Porque me sorprende que no
te diste cuenta de que me tienes loco, desde que te vi no puedo de dejar de
pensar en vos.
Rose: (con cara de
asombro) ¿De verdad?
Peter: Sí, lo digo en
serio.
Rose: No sabes lo que
me alegra saber eso, sinceramente no sabía cómo reaccionarias.
Peter: Pues te amo
Rose, te amo como nunca ame a ninguna mujer. Pero... Te irás en unos días. (Sus
ojos parecían a punto de estallar en llanto)
Al día siguiente Rose estuvo nerviosa durante toda la mañana, al mediodía
almorzó con sus padres y cuando termino se encerró en su habitación a pensar
bien lo que estaba a punto de hacer. Unas horas antes de su cita
con Peter se baño y eligió el mejor atuendo para la ocasión. Solo
faltaban veinte minutos, Peter estaba en camino y Rose terminaba de
peinarse.
Al llegar Peter, Rose había
escogido un sitio con vista al golf.
Rose: Peter, por aquí.
Peter: (tomando el
lugar enfrente de Rose) Hola Rose,¿ cómo estás? ¿Qué es lo tan importante que
me tenías que decir?
Rose: Bien, eh
(estaba muy nerviosa) Lo que tenía que decirte es que como sabrás en unos días
vuelvo a Argentina (Peter bajo la cabeza en señal de disgusto) así que
cómo te dije cuando te conocí pensaba en quedarme en Londres a vivir.
Peter: ¡Eso sería
grandioso!
Rose: Sí, el problema
es que… (De los nervios parecía que no iba a poder decir nada)
Peter: Rose,
tranquila, respira y dime lo que sucede, puedes confiar en mí.
Rose: (tomando aire)
Está bien aquí voy... Peter, desde que te conocí me pareciste muy buen
chico, y...sientocosasportiperotemoquetunosientaslomismo (dijo a una
velocidad inexplicable)
Peter: (Al haber
entendido lo que Rose decía dijo con tono de sorpresa) ¿QUÉ?
Rose: Siento cosas por...
Peter:
(interrumpiéndola) Sí, eso lo escuche. Digo “¿qué?” Porque me sorprende que no
te diste cuenta de que me tienes loco, desde que te vi no puedo de dejar de
pensar en vos.
Rose: (con cara de
asombro) ¿De verdad?
Peter: Sí, lo digo en
serio.
Rose: No sabes lo que
me alegra saber eso, sinceramente no sabía cómo reaccionarias.
Peter: Pues te amo
Rose, te amo como nunca ame a ninguna mujer. Pero... Te irás en unos días. (Sus
ojos parecían a punto de estallar en llanto)
Primer capitulo, espero que les haya gustado.
Holoooo! :B La verdä' me encanto el cap!!! :D Peter es por Pete Best? :O Hum! (?) Lo único fue que la última parte se repitió varias veces o.O pero a todos nos puede pasar! :D Me encanta como escribís! (Te iba a poner "escribes", pero pensé: "Ah, no, esta es Argentina", y puse escribís :3) Bueno, creo que no me queda nada mäs para decir,, solo que espero el segundo!!!! Besos, te quiero!
ResponderEliminarOna, hermosa! En realidad puse Pete porque me gusta el nombre, este es otro Pete, jajaja. Sí se repitió porque andaba mal. Me alegra que le haya gustado a alguien jaja. Muchas gracias por todo, me anima a seguir escribiendo mucho, mañana lo subo sin falta.
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